martes, 1 de diciembre de 2009
sábado, 21 de noviembre de 2009
Plagiando a Vallejo
El destino llora y llora
la canción es siempre la misma
yo nunca soy la misma persona
dualidad
individualidad
escucho mi voz hablándome sin parar
En una banca de parque
hay unos novios sentados
Permanecen en silencio
con la mirada fija en los zapatos
si supieran lo que les espera
a ella; lavar, planchar, cocinar
y limpiar la casa
a él; doce horas metido en una oficina
sin aire acondicionado
"Mañana será otro día" se repetirán uno al otro
cada noche antes de apagar
la luz de la mesa de noche.
Busco volver de golpe a mis ideas
estamos en octubre, mes morado
"Señor de los Milagros aquí venimos en procesión"
repiten unas viejas, yo no lo repito, ya no.
la canción es siempre la misma
yo nunca soy la misma persona
dualidad
individualidad
escucho mi voz hablándome sin parar
En una banca de parque
hay unos novios sentados
Permanecen en silencio
con la mirada fija en los zapatos
si supieran lo que les espera
a ella; lavar, planchar, cocinar
y limpiar la casa
a él; doce horas metido en una oficina
sin aire acondicionado
"Mañana será otro día" se repetirán uno al otro
cada noche antes de apagar
la luz de la mesa de noche.
Busco volver de golpe a mis ideas
estamos en octubre, mes morado
"Señor de los Milagros aquí venimos en procesión"
repiten unas viejas, yo no lo repito, ya no.
lunes, 16 de noviembre de 2009
Museo Cervantes
La película de hoy miércoles es gratis, eso quiere decir que el Estado paga ¿O son los impuestos?
Salgo temprano de casa y llego al toque, no pensé que quedaría tan cerca a casa. Doy vueltas por los alrededores, me aburro de caminar sin rumbo y decido esperar en la sala del museo.
El acomodador es muy amable, me da detalles del lugar y de que año data y esas cosas. Recorro cada parte del lugar con mis ojos inquietos, muy abiertos como siempre que miro algo por primera vez, no puedo evitarlo.
De pronto me encuentro rodeada de ancianos, ancianas, de gente menos, de outsiders, de turistas. Sensación extraña la que me invade, la de no saber si yo misma soy parte de este cuadro barroco. Es como si todos formáramos parte de una misma y dispareja exposición a la que nadie acude ya. Algo me aprieta el pecho y no me deja respirar. Nadie sabe muy bien por qué está aquí. ¿Qué película van a dar? ¿Cómo se llama? Escuchó a una señora con muchas bolsas viejas, que pregunta detrás de mi a otra con un bastón de plástico y zapatos rotos.
¿Será que no tienen a dónde ir? ¿O que aquí se está mejor que afuera? Sólo una pareja destaca entre las demás. Él lleva el pelo grisáceo engominado. Ella un vestido de noche siendo de día.
Tal vez debíamos encontrarnos hoy. Esta tarde de miércoles en el centro para olvidarnos un poco de las huelgas y hasta del por qué se protesta.
Tal vez somos aquellos en los que nadie ya piensa.
sábado, 17 de octubre de 2009
A estas mujeres la muerte les sienta bien

La consigna final del curso de "análisis de film" era obviamente analizar una película completa. La seleccionada por la profesora fue "Volver" de Pedro Almodóvar. Aunque había visto la película en el cine, allá por el 2006, la verdad recordaba muy poco. Así que me fui al bolckbuster más cercano a casa y la alquilé. En una semana alcancé a verla tres veces y no sé si fue suficiente, pero sin duda la vi con otra mirada muy distinta a la primera vez.
Lo primero que tuvimos que hacer fue analizar los créditos, eso no fue nada difícil puesto que ya veníamos practicando con otras películas. Y "Volver" es una de aquellas que, desde lo créditos, puede entreverse de qué tratará la trama. Es muy importante estar atento a los detalles y poner atención. Los créditos de "Volver" inician con una toma-secuencia larga en un cementerio, donde podemos ver a diversas mujeres limpiando el polvo y arreglando las tumbas de sus seres queridos. Desde ya, salta a la vista los conceptos principales: la ausencia de hombres, la muerte, el rol de la mujer y hasta el movimiento de cámara, de izquierda a derecha, nos muestra que se hablará del pasado que vuelve.
El segundo paso para este análisis era encontrar un elemento que se repitiera a lo largo de la película y preguntarle qué es lo que está representando. Hay muchos elementos en "Volver" como el color rojo (sangre), lo redondo (cíclico), el maquillaje de Raymunda (máscara), el viento (eso que no se quiere ir), el cuchillo (lo que corta con el presente y el pasado) y muchos otros. Lo que nos dijo la profesora era que debíamos centrarnos en un solo elemento.
Recuerdo que ese día llegué a la clase, luego de haber visto durante toda la semana la película y con mi cuaderno lleno de notas, pero sin haber escogido ningún elemento. De inmediato, una vez en el aula, vino a mí el elemento: el carro rojo de la Sole y la furgoneta que alquila Raymunda.
Me puse a pensar en la relación que tenían y en la funcionalidad y forma de estos. Me di cuenta que ambos no sólo servían como medios de transporte que llevan y traen objetos, sino que en este caso, llevaban y traían personas (almas). Irene, la madre de la Sole y Raymunda se esconde en el maletero después del velorio de la tía Paula, ella supuestamente había muerto en un incendio, pero regresa (de la muerte) para pedirle perdón a su hija. Y por otro lado Paco es asesinado por Paulita, al no tener más alternativa frente a un casi abuso sexual, entonces Raymunda no sólo se echará la culpa sino que además lo esconderá en un freezer, el cual luego llevará en la furgoneta para deshacerse del cadáver.
Entonces estos medio de transporte intercambian vidas y a su vez la forma que tiene el maletero del carro y la furgoneta, ambos estrechos, rectangulares y con una puerta que se abre me hizo pensar en un ataúd. También los sentimientos encontrados de Raymunda hacia cada uno de ellos. Irene era odiada por su hija pero luego de volver y pedirle perdón, recobrará su cariño, en cambio Paco será por siempre odiado luego de lo que intentó hacerle a Paulita aunque antes era un esposo querido.
En fin, muchos otros conceptos que aparecen en "Volver" se me quedaron dando vueltas en la cabeza como los secretos, las mentiras, la familia, el incesto, el rencor, la verdad, etc. Aunque no es fácil analizar una película cuando se la ve por vez primera, de ahora en adelante estaré más pendiente de lo que pueda descubrir viendo un poco más allá de lo que se muestra.
jueves, 15 de octubre de 2009
Analízame
Hoy terminó el curso de "Análisis del Film", después de ocho motivadoras y sorprendentes sesiones. Y creo que como en los cuentos, o incluso en las películas, mi personaje pasó por todo un proceso de cambios y transformaciones. Ya que desde la primera clase pude adaptarme y hasta mimetizarme con el grupo, cosa rara en mí.
Tenía como siempre mis prejuicios al saber que sería profesora, y es que desde que llegué aquí todas han sido profesoras. Por suerte, me equivoqué, y bien, la profesora, como pocas me cayó muy bien por su dinamismo y la forma de conducir la clase y a nosotros. Pocas veces me ha pasado algo así, puedo contar, incluyendo esta, tres.
Me gustó desde un inicio el curso porque me parecía muy loco lo que se quería lograr de cada uno de nosotros, y es que aprendiéramos a ver las películas como se aprende a leer y a escribir. Desde cero. Algunos pudieron meterse de cabeza, a otros les costó un poco más. Siempre recordaré el debate entre una chica, totalmente obtusa, y la profesora acerca de una de las películas que más he odiado, "Titanic". La chica no podía salir del hecho histórico y de que fue un hecho real, en cambio para la profesora, era la lucha entre la burguesía (el titanic) y el poder de la naturaleza (la piedra).
Me gustó ese olvidarse de la película (historia) a la cual yo siempre me he referido y darle importancia al relato en sí. Ver, como por el ojo de thondera, más allá de lo evidente. Descubrir elementos que a lo mejor sólo uno puede ver, y claro, luego sustentarlos debidamente.
Siento que mucho más que otras veces, en aulas universitarias, me aprendí la lección no sólo de memoria sino que supe cómo ponerla en práctica. Además me ayudó muchísimo a plano personal. Me explico. No hubo, creo, una clase en la que no participará y diera mi opinión. Más allá de si mis comentarios eran acertados o no, es lo de menos en realidad, para mí el hecho de abrir la boca y hablar fue el más grande acto que las clases pudieron hacer por mí.
Por otro lado, las clases fueron totalmente prácticas, para mi descubrimiento, pues cuando me matriculé pensé serían teóricas. Al comienzo se habló un poco de Semiología y Estructuralismo, metodologías que luego aplicaríamos al analizar las películas. Pero en sí todo el curso fue netamente práctico.
Recomiendo empezar por analizar los créditos de inicio, aunque no lo crean basta con eso para darse cuenta de qué tratará la película. Ya después de hacer varios de estos ejercicios se podrá analizar una película completa. Por último los tres pasos básicos para este trabajo son: descripción, análisis e interpretación.
Terminaré con una pregunta que es la que la profe siempre hacía al iniciar cada sección, ¿y qué película vieron?
PD: la foto es del colegio San José donde se dictaban las clases.
Tenía como siempre mis prejuicios al saber que sería profesora, y es que desde que llegué aquí todas han sido profesoras. Por suerte, me equivoqué, y bien, la profesora, como pocas me cayó muy bien por su dinamismo y la forma de conducir la clase y a nosotros. Pocas veces me ha pasado algo así, puedo contar, incluyendo esta, tres.
Me gustó desde un inicio el curso porque me parecía muy loco lo que se quería lograr de cada uno de nosotros, y es que aprendiéramos a ver las películas como se aprende a leer y a escribir. Desde cero. Algunos pudieron meterse de cabeza, a otros les costó un poco más. Siempre recordaré el debate entre una chica, totalmente obtusa, y la profesora acerca de una de las películas que más he odiado, "Titanic". La chica no podía salir del hecho histórico y de que fue un hecho real, en cambio para la profesora, era la lucha entre la burguesía (el titanic) y el poder de la naturaleza (la piedra).
Me gustó ese olvidarse de la película (historia) a la cual yo siempre me he referido y darle importancia al relato en sí. Ver, como por el ojo de thondera, más allá de lo evidente. Descubrir elementos que a lo mejor sólo uno puede ver, y claro, luego sustentarlos debidamente.
Siento que mucho más que otras veces, en aulas universitarias, me aprendí la lección no sólo de memoria sino que supe cómo ponerla en práctica. Además me ayudó muchísimo a plano personal. Me explico. No hubo, creo, una clase en la que no participará y diera mi opinión. Más allá de si mis comentarios eran acertados o no, es lo de menos en realidad, para mí el hecho de abrir la boca y hablar fue el más grande acto que las clases pudieron hacer por mí.
Por otro lado, las clases fueron totalmente prácticas, para mi descubrimiento, pues cuando me matriculé pensé serían teóricas. Al comienzo se habló un poco de Semiología y Estructuralismo, metodologías que luego aplicaríamos al analizar las películas. Pero en sí todo el curso fue netamente práctico.
Recomiendo empezar por analizar los créditos de inicio, aunque no lo crean basta con eso para darse cuenta de qué tratará la película. Ya después de hacer varios de estos ejercicios se podrá analizar una película completa. Por último los tres pasos básicos para este trabajo son: descripción, análisis e interpretación.
Terminaré con una pregunta que es la que la profe siempre hacía al iniciar cada sección, ¿y qué película vieron?
PD: la foto es del colegio San José donde se dictaban las clases.
sábado, 12 de septiembre de 2009
Sábado
Después de un largo día, de atender clases, de ir de un lugar a otro, de distancias inalcanzables a hora pico, al llegar a casa lo único que quiero es una cerveza bien helada. Ya no me importa si es Cuzqueña, Quilmes o Stella Artois. Sólo que esté bien helada y si fuera mucho pedir buena compañía para disfrutarla mejor.
Y como no se puede tener todo en la vida dicen por ahí, me conformé con la Quilmes bien helada, esperándome desde ayer en la refrigeradora. Por más que me guste tomar, no hay que exagerar por lo tanto siempre compró una pequeña dosis, pequeña como yo, no necesito más. No encontré la habitual lata de medio litro que suelo comprar, así que no me quedo de otra que comprar una botella de casi un litro y además tomármela sola en mi habitación. Qué triste!
Por suerte tengo ya unos años de experiencia tomando sola y en mi habitación, sea eso Lima o Buenos Aires, así que no tuve mayor problema en ello. Igual esperaba que te conectaras y tomáramos a la distancia como tantas otras veces nos habíamos prometido. No importa, una chela es una chela y no se le puede despreciar. Ni yo ni nadie.
Sábado por la noche. Día largo. Ausencia de ti. Quilmes helada. Buena música de acompañamiento. Pixies. Artic Monkeys. Guns n' Roses. Kurt Cobain. Pienso que tan sola no estoy al fin de cuentas. La cerveza parece interminable. Un litro sin dudas es demasiado para mí. Al menos en una noche. En unas cuantas horas. Tal vez la próxima sea un vino. Un rico vino mendocino. ¿Lo podré terminar?
Hay muchas cosas que se pueden hacer sola y que de hecho desde que llegué aquí no dejo de practicar. Leer, dormir, ir al cine, comer, fumar, caminar, pasear, en fin... pero tomar es una de las cuales sería mejor hacerlo con alguien. Pero si no encuentro a nadie cerca con ganas de tomar como yo, ya sea sábado a la noche o cualquier día de la semana, no importa, no por ello dejaré de hacerlo. Total motivos para tomar sobran.
Y como no se puede tener todo en la vida dicen por ahí, me conformé con la Quilmes bien helada, esperándome desde ayer en la refrigeradora. Por más que me guste tomar, no hay que exagerar por lo tanto siempre compró una pequeña dosis, pequeña como yo, no necesito más. No encontré la habitual lata de medio litro que suelo comprar, así que no me quedo de otra que comprar una botella de casi un litro y además tomármela sola en mi habitación. Qué triste!
Por suerte tengo ya unos años de experiencia tomando sola y en mi habitación, sea eso Lima o Buenos Aires, así que no tuve mayor problema en ello. Igual esperaba que te conectaras y tomáramos a la distancia como tantas otras veces nos habíamos prometido. No importa, una chela es una chela y no se le puede despreciar. Ni yo ni nadie.
Sábado por la noche. Día largo. Ausencia de ti. Quilmes helada. Buena música de acompañamiento. Pixies. Artic Monkeys. Guns n' Roses. Kurt Cobain. Pienso que tan sola no estoy al fin de cuentas. La cerveza parece interminable. Un litro sin dudas es demasiado para mí. Al menos en una noche. En unas cuantas horas. Tal vez la próxima sea un vino. Un rico vino mendocino. ¿Lo podré terminar?
Hay muchas cosas que se pueden hacer sola y que de hecho desde que llegué aquí no dejo de practicar. Leer, dormir, ir al cine, comer, fumar, caminar, pasear, en fin... pero tomar es una de las cuales sería mejor hacerlo con alguien. Pero si no encuentro a nadie cerca con ganas de tomar como yo, ya sea sábado a la noche o cualquier día de la semana, no importa, no por ello dejaré de hacerlo. Total motivos para tomar sobran.
miércoles, 2 de septiembre de 2009
Prosas Apátridas de Julio Ramón Ribeyro
Nos paseamos como autómatas por ciudades insensatas. Vamos de un sexo a otro para llegar siempre a la misma morada. Decimos más o menos las mismas cosas, con algunas ligeras variantes. Comemos vegetales o animales, pero nunca más de los disponibles, en ningún lugar nos sirven en Ave del Paraíso ni la Rosa de los Vientos. Nos jactamos de aventuras que una computadora reduciría a diez o doce situaciones ordinarias. ¿La vida sería entonces, contra todo lo dicho, a causa de su monotonía, demasiado larga? ¿Qué importancia tiene vivir uno o cien años? Como el recién nacido, nada vamos a dejar. Como el centenario, nada nos llevaremos, ni la ropa sucia, ni el tesoro. Algunos dejarán una obra, es verdad. Será lindamente editada. Luego curiosidad de algún coleccionista. Más tarde la cita de un erudito. Al final algo menos que un nombre: una ignorancia.
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